Supongamos que tengo dos factores A y B que predicen potencialmente mi resultado Y. Ahora me gustaría probar los efectos fijos utilizando la prueba de razón de verosimilitud para encontrar el mejor modelo.
fm1 <- lmer(Y~1+A*B+(1|subject))
fm2 <- lmer(Y~1+A+B+(1|subject))
fm3 <- lmer(Y~1+A+(1|subject))
fm4 <- lmer(Y~1+B+(1|subject))
fm5 <- lmer(Y~1+(1|subject))
anova(fm1, fm2, fm3, fm4, fm5)
Sin embargo, también me gustaría probar diferentes especificaciones de efectos aleatorios.
# all possible random-effects specifications for fm1
fm6 <- lmer(Y~1+A*B+(1+A*B|subject))
fm7 <- lmer(Y~1+A*B+(1+A|subject)+(1+B|subject))
fm8 <- lmer(Y~1+A*B+(1+A|subject))
fm8 <- lmer(Y~1+A*B+(1+B|subject))
fm8 <- lmer(Y~1+A*B+(1|subject))
¿Es un enfoque válido detectar primero qué especificación de efectos fijos es más predictiva [ anova(fm1, fm2, fm3, fm4, fm5)
] y luego probar diferentes especificaciones de efectos aleatorios con este modelo? ¿O sólo sería válido el enfoque más exhaustivo en el que especifique todas las combinaciones posibles de efectos fijos y aleatorios para comparar todos estos modelos y encontrar el mejor ajuste?